sábado, 15 de marzo de 2014

que divertido es jugar y bailar con tu lindo sexo.



 La sociedad en la que vivimos es liberal, está desmadrada. En estos tiempos dudas con el sexo hay bien pocas.

  Chicos y chicas de 13 y 14 años tienen más experiencia sexual que yo. Se mantienen más relaciones esporádicas con desconocidos. El concepto de follamigos ya es necesario. No hace falta ya ni ser novios, ni tener un mínimo de confianza. Tienes sexo y al terminar le preguntas cómo se llama.
  Es cierto que existe mucho machismo en las relaciones sexuales: si un chico consigue mantener relaciones con una o varias es un maquina, un fiera, un crack y sin embargo si es al contrario son unas guarras, unas sueltas, etc. Creo que se es injusto en este tema, pero hay un factor que es clave en ello. Y es que ellas tienen el poder de elegir.

  Las nuevas tecnologías tampoco ayudan mucho. Hay mucho guarreo y muchas chicas que se dejan, que es lo peor. Y tampoco se puede pretender tener novia o confiar en alguien cuando al mismo tiempo que hablando contigo está tonteando con tres más.
  Algunas tienen novio como quién tiene un primo en Pamplona.
  Y ya no hablemos del tema alcohol. La cantidad de copas que se toman es proporcional con la abertura de sus piernas, muchas veces independientemente de quién sea el guapo que viene a "cortejarlas". Teoría conocida en todo el mundo.

  La niña nochera, aquella a la que todos los tíos conocen, justamente por cualquier cosa menos por ser una buena niña. La fama que te puedas crear por un comentario tiene un margen muy estrecho que hay que saber controlar.
  Las chicas que están libres van a pasárselo bien, es decir, a disfrutar. La promiscuidad ya no tiene ningún peligro. Si no tienes sexo, no eres feliz, no se puede disfrutar de la vida. A los tres meses (o antes) sin sexo una  mujer ya no tiene criterio o bien podemos aplicar lo antes dicho de los follamigos. No es necesario más de dos citas para acabar revolcándose en la primera cama, en el coche o en el parque.
  Las mujeres son más reservadas que los chicos a la hora de hablarlo, pero no se puede decir lo mismo a la hora de aguantar su ausencia.

  En general, que para encontrar una mujer decente en estos tiempos es así como una utopía, y encontrar a una chica con 18 años y que sea virgen es motivo de asombro.

  Y sí, soy un misogino, un homófobo, un mujeriego y todos los calificativos que me queráis poner, pero a veces me dan ganas de perder la cabeza por esa chica con tanto rollo, tan rock&roll y empezar a creer que puedo confiar en ella. Que puedo confiar en alguien.



D.

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