domingo, 14 de noviembre de 2010
dejame soñar.
No puedo dormir, y no es por tí, es por mí. Siempre saber el por qué de las cosas. Por primera vez desde hace ya algún tiempo, me siento feliz, con ganas de disfrutar cada segundo de mi vida y de hacerlo único, más allá de factores externos que me afectaban y que no podía controlar.
El motivo es que ahora me siento libre o eso siento. Mi pasado ya no me persigue, o mejor dicho, ya no intento basar mi vida futura en él. Sólo quiero que esta noche no acabe nunca, porque no sé si mañana podré conservar la felicidad en la que me encuentro.
No hay nada mejor que tener la certeza de que puedo brillar cuanto y cuando me plazca con luz propia, porque la fuerza e intensidad de esa luz depende sólo de mí. Nunca más tendré miedo a fracasar, porque no entiendo esta vida sin tropiezos, en ocasiones incluso con la misma piedra.
Gracias a todos los que me han abierto los ojos, porque nunca más volverán a cerrarse por muy oscuro que resulte el camino.
Y aún así ahora descubro que es más fácil quererme cuando todo va mal, que cuando todo va bien. A lo mejor fue porque alguien lo hizo por mí.
Y aún así a veces sigo pensando que esto lo hago sólo para que seas feliz. Para que veas que en mí, existe vida más allá de tus ojos.
D.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario